¿Qué es?

Es una técnica fisioterapéutica invasiva, para el tratamiento de diferentes disfunciones músculo-esqueléticas, siendo su principal aplicación, pero no la única, la disfunción del tendón.

La aplicación de la técnica se realiza introduciendo una aguja bipolar o monopolar de uso sanitario sobre el tejido músculo-esquelético en disfunción, que, conectado a un dispositivo sanitario de electromedicina, se aplica una corriente galvánica de baja intensidad con un objetivo terapéutico.

La aplicación de la corriente, pone en marcha diferentes procesos que ayudan a la recuperación del tejido afectado y provoca una inflamación controlada, necesaria para la recuperación. Las corrientes de baja intensidad sólo producen un ligero picor en el paciente. En 48 horas se recupera la movilidad y se reduce el dolor generado por la lesión.

Para maximizar la seguridad y efectividad del tratamiento, la aplicación de la técnica se realiza de forma ecoguiada.

Beneficios

La efectividad alcanza hasta el 85% en determinadas patologías.
Reducción en los tiempos de recuperación.
Alivia el dolor gracias a su efecto analgésico.
Se trabaja de manera selectiva evitando dañar el tejido sano.
El porcentaje de recaídas después de su aplicación es muy bajo.
Se trata de una técnica invasiva, prácticamente indolora y muy segura para el paciente.
Es una herramienta más dentro de tu arsenal terapéutico.
Apta para la mayor parte de tus pacientes.
Es una nueva línea de intervención en aquellos pacientes que el tratamiento conservador no es efectivo, estableciendo un modelo combinado de abordaje terapéutico (manejo de la carga, ejercicio terapéutico y técnicas invasivas).
Sus efectos positivos ya han sido probados clínicamente en pacientes con diferentes tendinopatías.

Efectos secundarios

Después del tratamiento, es posible que sientas un poco de dolor o inflamación en la zona tratada.Es importante descansar y evitar el ejercicio vigoroso durante las primeras horas después del tratamiento y no realizar ejercicio físico en las primeras 48 hrs, posterior a ello se sugiere iniciar un protocolo de carga de ejercicio por 12 semanas.

Puntos clave

  • La aplicación de la técnica se realiza introduciendo una aguja bipolar o monopolar de uso sanitario sobre el tejido músculo-esquelético en disfunción, que, conectado a un dispositivo sanitario de electromedicina, se aplica una corriente galvánica de baja intensidad con un objetivo terapéutico.
  • La aplicación de la corriente, pone en marcha diferentes procesos que ayudan a la recuperación del tejido afectado y provoca una inflamación controlada, necesaria para la recuperación. Las corrientes de baja intensidad sólo producen un ligero picor en el paciente. En 48 horas se recupera la movilidad y se reduce el dolor generado por la lesión.
  • Para maximizar la seguridad y efectividad del tratamiento, la aplicación de la técnica se realiza de forma ecoguiada.
  • La efectividad alcanza hasta el 85% en determinadas patologías.
  • Reducción en los tiempos de recuperación.